Denuncian a Pascual Viejobueno ante el INADI

Varias organizaciones han adherido a la denuncia presentada por Fabián Vera del Barco ante el Instituto Nacional contra la Discriminación, Xenofobia y el Racismo (INADI) de Tucumán contra Pascual Viejobueno, docente de la Facultad de Derecho de la UNT, por sus dichos discriminatorios en una de sus clases. Reproducimos a continuación el contenido de la misma.

El día 31 de mayo de 2016, el profesor de Filosofía del Derecho de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Tucumán, el abogado Pascual Viejobueno dijo en clase, refiriéndose a la Ley de Matrimonio Igualitario:

49:09 El iusnaturalismo sostiene: represéntense un árbol. El árbol, ustedes han visto que así como en el colegio nos hacían germinar, poníamos una semilla en la tierra, o en un algodón con agua y un vidrio para ver. ¿Qué es lo primero que surge en la semilla? La raíz, o sea que en la semilla primero es la raíz, después surgen las hojitas, el tallo, etc. entonces el derecho natural viene a ser como la raíz, es el fundamento de todo derecho, y el derecho positivo viene a ser como el tronco que es el complemento. Entonces el legislador humano cuando regula una determinada actividad debe atender a lo que dice, debe bucear en el derecho natural, tratando de ver cuál es la naturaleza de las cosas. Si yo regulo el tránsito, puedo hacer que el tránsito circule por la derecha o puedo hacer que el tránsito circule por la izquierda como es en Inglaterra, eso es indiferente al derecho natural. Pero lo que sí atañe al derecho natural es que haya un orden. Porque si dijera que cada uno puede ir por donde quiera el tránsito sería infernal.

50:48 El legislador tiene que escudriñar, buscar en el derecho natural, para a partir de ahí extrae una regulación a la ley positiva. Por eso esa ley de matrimonio, mal llamada matrimonio igualitario es totalmente contraria al derecho natural. Porque ¿cuál es la finalidad del hombre y de la mujer? Criar y educar a los hijos. ¿Y qué hijos puede haber de un matrimonio igualitario? No pueden generar. Yo les diría hagamos, ustedes ha leído Robinson Crusoe, es una novela, bueno, hagamos un experimento en una isla pongamos cinco varones, cinco toros, cinco gallos… ¿Cuánto dura esa sociedad? Hasta que los hombres terminan de comerse a los animales, después capaz que se comen entre ellos ¿por qué? Porque no hay capacidad de reproducción, de propagación de la especie. Entonces esa es una ley totalmente absurda, antinatural, hay ideología en eso. No es una ley que responda a la realidad. La realidad dice que la unión tiene que ser entre un hombre y una mujer y una unión estable ¿para qué? Para generar hijos, criarlos, educarlos y buscar el bien común de esa pequeña sociedad doméstica que es la familia. Eso es lo natural, lo que está hoy y estuvo siempre y siempre estará, por más que transitoriamente existan estas leyes ridículas, absurdas y contrarias a todo sentido común.

52:35 Entonces el legislador humano, para regular determinada actividad debe buscar lo que sucede en la naturaleza de las cosas. No en ideologías ni en inventos. Entonces si yo regulo la actividad marítima tengo que saber, no es cierto, qué tipos de vehículos pueden navegar en el mar. No voy a decir yo que camiones naveguen por el mar, tengo que ajustarme a la realidad. Entonces, la piedra de toque es la realidad. Yo no puedo, por ideología decir ni ir contra la realidad. El derecho natural es la realidad, es la naturaleza de las cosas. ¿Comprenden?

(…)

53:35 alumna: las personas que aman a personas del mismo sexo existieron durante toda la historia, incluso Platón en la cena… entonces… me parece que lo que regula el matrimonio igualitario no es solamente la procreación, regula la unión de dos personas del mismo sexo que sienten afecto o cariño… en realidad no me parece que sea antinatural, me parece que es algo que siempre existió, es más hay animales que tienen relaciones con seres del mismo sexo como los delfines nariz de botella… es algo que se produce naturalmente.

Profesor: bueno, en primer lugar, ese tema de la supuesta homosexualidad de Platón es muy discutida, o sea, no es que diga sí Platón fomentaba la homosexualidad… que existió la homosexualidad siempre sí. Que eso es lo normal, no. O sea, en un momento dado puede haber mayor homosexualidad, puede ser común pero no es normal… hay que bucear en el corazón humano, hay que ver dónde la civilización ha dado sus mejores muestras de avance. Si nosotros vamos a los pueblos caníbales o antropófagos no podemos tomar un buen ejemplo. Tenemos que ir a aquéllas civilizaciones de la cultura que han dado mayor esplendor. Eso se ha visto con el fruto de los años, que han sido sociedades estables, que han crecido, que han podido engendrar hijos y criarlos. Entonces si nosotros nos comparamos las altas civilizaciones con las tribus de los pigmeos del África, tenemos que tender al error, no

(…)

Alumno 2: … en la fundamentación del derecho natural es decir que el fin del matrimonio es la procreación, es el caso de parejas digamos que tienen la imposibilidad de generar y de tener hijos por lo cual uno de los dos son estériles. Si el fundamento del matrimonio fuera realmente la procreación entonces deberían impedir a esa gente que no puede procrear casarse. Entonces me parece que ahí hay algo en el matrimonio que va más allá, digamos, del fin de la procreación.

Profesor: bueno, el fin del matrimonio es, el bien primario la procreación y educación de los hijos y el bien secundario es la ayuda mutua. Generalmente la pareja que se casa, que ambos creen que son fértiles, porque hay casos que de antemano se sepa que es infértil uno de los dos… De todas maneras el matrimonio se regula para la generalidad, entonces yo no puedo decir, no se le puede prohibir a nadie que se case porque, supongamos, es una mujer que en un accidente ha perdido el útero pongamos y no puede generar hijos; no se le puede prohibir porque queda el fin secundario que es la ayuda mutua entre los esposos. Pero el fin principal, primario del matrimonio es la generación… eh…

57:56 y la ley regula para lo general. Lo normal es que las parejas que se casen, un varón y una mujer, tengan hijos, eso es lo normal, lo natural. Lo otro son pocos casos patológicos. Pero la ley humana sabiamente cuenta con una institución que es la adopción, que es lo bueno que si hay una pareja que no puede tener hijos propios, no es cierto, puede acceder a tener hijos mediante el instituto de la adopción que también es milenaria que ya existía en los pueblos de la antigüedad.

58:35 Bueno eh… señores, este tema es interesantísimo como ven, pero tenemos que dejar el lugar para la bolilla histórica. Entonces, resumiendo tengan en cuenta que estas dos corrientes, el iusnaturalismo y el iuspositivismo. Yo no los obligo a que sean iusnaturalistas, les estoy dando razones, hay muchísimas otras razones en los libros. Lo que sí les digo es que no se… si les interesa el tema… pero que profundicen, lean más, no se queden en estas cuestión ahora que está de moda y estas cuestiones ideológicas que nos quieren meter. Después nos van a obligar a que seamos homosexuales, yo espero morirme antes de eso. Llega un punto en que va a ser el absurdo… ustedes se ríen, pero días atrás, en la municipalidad de Rosario hay una ley que obliga a emplear gente que son transexuales, les obliga a dar empleo. No hay que discriminar, pero tampoco hay que premiar. Van a venir los pícaros y van a decir: no yo soy transexual quiero que me den un trabajo en la municipalidad. Desesperado para conseguir un empleo se van a hacer pasar por cualquier cosa. Entonces ojo con la ideologización de todo esto. O sea. No hay que discriminar, no hay que perseguir, hay que ayudar, hay que comprender, ser misericordioso, pero no hay que premiar. No hay que darle el rango al matrimonio igualitario, el mismo rango que se le da a un matrimonio de un hombre y una mujer,… porque se permita que este hombre con este otro hombre se junte, está bien, que se permita, pero no pretendan que se le llame matrimonio. El matrimonio viene de madre, viene de procrear, de criar hijos. Bueno, dejo el lugar para el profesor Wilde. Pero les quiero decir: lean, y lean todas las campanas; lean razones, no se queden con lo que dicen los diarios, porque la mayoría de la prensa mundial está con todas estas cuestiones que, no es cierto, extrañas. Entonces lean libros profundos, que den razones, piensen… no nos dejemos encandilar con las cosas del momento que un día pasarán…

1:02:05 fin de la grabación

DENUNCIA

Estos son dichos vertidos en una clase de la universidad pública, frente a estudiantes que se preparan para ser abogados y abogadas. Ciertos estudiantes de la agrupación Franja Morada presentaron a la decana una nota sintetizando las frases en contra del matrimonio igualitario y pidieron una sanción para el profesor. Esta nota fue viralizada en las redes junto con el audio, y de allí las transcribí para ubicar el contexto.

Por todo lo cual, vengo al INADI a presentar denuncia por discurso de odio contra el profesor Pascual Viejobueno, basado en la transcripción de parte de su clase anteriormente citada.

EL DISCURSO DE ODIO no es únicamente una declaración que incite directamente a la violencia contra una persona o un colectivo. Es sobre todo este tipo de discursos teñidos de autoridad que legitiman, fomentan y dan coherencia conceptual a tales actos violentos. Que el profesor considere que hay que tener cuidado de la ideología que “nos quieren meter” al defender el matrimonio igualitario, en contra de una “realidad” incontestable, la naturaleza, es discurso de odio.

No es descabellado pensar el padecimiento de un/a hipotético/a alumno o alumna que esté escuchando esta clase y se sienta anormal, cooptado ideológicamente por fuerzas extrañas, necesitado de misericordia, sin los mismos derechos que todos a la institución del matrimonio, por ejemplo.

No es descabellado pensar que quienes sí coincidan en clase con este discurso de odio, crean que están en lo correcto al discriminar la diversidad sexo-genérica, pues es un profesor de filosofía del derecho quien les está hablando, desde una cátedra donde se enseña a reflexionar sobre las leyes.

Frente a este discurso, tanto el padecimiento del colectivo de las personas LGBT, sobre el cual se están haciendo afirmaciones degradantes (anormal, antinatural, etc.), como la autoridad pedagógica que ejerce quien lo pronuncia sin la menor sombra de duda, hacen de esta clase un acto de discriminación que debe ser denunciado.

El profesor Viejobueno no está emitiendo sólo su opinión. Está disciplinando a su auditorio con opiniones de odio a las personas lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersexuales. Bajo la excusa de la exposición didáctica del iusnaturalismo y el iuspositivismo, ridiculiza ingentes movimientos sociales y políticos que luchan por la igualdad civil en todo el mundo, dando a entender que es una moda pasajera que está encandilando las mentes juveniles.

No está de más decir que en tal estrategia ideológica, el profesor Viejobueno está promoviendo como docente universitario de derecho el no cumplimiento de leyes sancionadas democráticamente en la Argentina: La ley 26618 de matrimonio igualitario y la ley 26743 de identidad de género, que permitieron no sólo la igualdad jurídica y civil del colectivo LGBTI, sino que además fomentaron la inclusión social, el pluralismo de ideas y la sana convivencia de las diferencias en la sociedad argentina.

En todo esto se asienta la interpretación de los dichos del profesor Viejobueno como discurso de odio. Su rol de educador y preparador de futuros profesionales del derecho lo vuelve un acto de suma gravedad. En el mundo se suceden a diario crímenes de odio cometidos contra personas gays, lesbianas y trans, que están sostenidos ideológicamente en estos discursos. No sólo la reciente masacre en el boliche Pulse en Orlando, EEUU, donde fueron asesinadas 49 personas que disfrutaban la calidez y la tranquilidad de un lugar de encuentro propio. En Chile Daniel Zamudio, el 27 de marzo de 2012, fue salvajemente torturado hasta morir en terrible agonía por ser gay. En Córdoba Natalia Gaitán, el 7 de marzo de 2010, fue ultimada de un tiro por el padre de su novia por ser lesbiana. En Maipú hallaron asesinada apuñalada a Natalia Sandoval, mujer trans hace unos días, el 8 de junio de 2016. Estos son los nombres propios, las vidas concretas y reales de las miles de personas que son masacradas salvajemente todos los días en el planeta por el sólo hecho de ser quienes son. Sin contar la espectacularidad con que los medios muestran cómo el Estado islámico está lanzando al vacío desde edificios en altura a ciudadanos por ser gays.

El discurso del profesor Viejobueno está colaborando activamente para que esta situación local y global no cambie. Y si pretendiera cambiar, como lo están logrando ciertas normas y estrategias legales de inclusión como las del cupo laboral trans de la municipalidad de Rosario, según el profesor esto debe ser entendido como una moda pasajera, porque sino sería un absurdo y entonces, quien se muere, es él.

Interpretar la clase universitaria citada como un discurso de odio permite interpelar al profesor Viejobueno para que cese en declarar públicamente estas ideas. No es la mera exposición de una interpretación de corrientes jurídicas. No es una reflexión acerca de nociones abstractas. Son juicios valorativos sobre su idea excluyente y segregacionista de sociedad. Creer que en un futuro van a obligar a las personas a ser homosexuales no es una broma, es una advertencia y un señalamiento de la diversidad sexo-genérica como un peligro a erradicar.

Las sociedades segregacionistas, como la africana del apartheid o la estadounidense de la separación racial, tuvieron sus referentes racistas. En Tucumán estamos ante la presencia, en estos dichos, de otro referente del segregacionismo. Cuando afirma que se permita a dos hombres estar juntos, pero que no se los premie con el matrimonio que es para los demás, no para ellos que no cumplen con su estrecha –y superada legalmente- visión del matrimonio, Viejobueno está actuando ideológicamente como el Ku klux clan. Por suerte, existieron otros referentes de la inclusión y el pluralismo, como Martin Luther King y Nelson Mandela, nombres que no se escucharon, lamentablemente, en la clase transcrita.

A esta defensa del segregacionismo se debe sumar, lamentablemente, una interpretación racista del profesor Viejobueno respecto de las culturas africanas frente a las “civilizaciones” más avanzadas que sí tenemos que emular. Estas visiones académicas propias del siglo XIX se encuadran sin problemas en discursos de odio contra poblaciones originarias. Considerar que es un error tener presente las culturas aborígenes, pues no son estables como las “grandes civilizaciones” que cuidaron su progenie y produjeron grandes avances a la sociedad, es omitir flagrantemente las enormes matanzas que las culturas europeas condujeron en todo el mundo colonizado. Por suerte, también en este aspecto Argentina ha cambiado sus posiciones y promueve la diversidad cultural, la inclusión de pueblos originarios, el respeto a las diferencias de lenguas, religiones y manifestaciones culturales. El profesor Viejobueno se maneja en un aula universitaria del siglo XXI tucumano como si fuese un antropólogo inglés del 1800. Es preciso insistir que estos posicionamientos teóricos conllevan, inmediatamente y en el mismo acto de pronunciarlos, una valoración sobre las personas, las vidas y los modos de ser de la gente. No es descabellado pensar, nuevamente, lo que debe haber sentido un/a hipotético/a alumno/a perteneciente a un pueblo originario en el aula del profesor Viejobueno.

Por último, pero no menos importante, es preciso resaltar la visión que tiene el profesor del instituto de la adopción, como una digna práctica ancestral para solucionar los problemas de fertilidad de los matrimonios y para que la institución matrimonial cumpla, según su parecer, con el bien primordial: la generación y el cuidado de los hijos. Para cualquier persona que quiera adentrarse hoy en día en el tema, la adopción es considerada actualmente como el medio legal por el cual el Estado debe garantizar el derecho de todo niño, niña y adolescente a tener una familia. Se ha provocado un giro copernicano al respecto, pero parece que el profesor Viejobueno insiste en mantener las cosas como están y no cumplir con el espíritu de las leyes, que van cambiando. El niño, la niña o el adolescente que no tiene familia, tiene un derecho vulnerado. Y la adopción es un medio para reparar ese daño. El matrimonio que no puede procrear no es menos matrimonio, ni tiene incumplido ningún fin supremo. Es imprescindible que los docentes que forman en el derecho vigente estén actualizados. Y si piensan insistentemente con las viejas normas, sean reemplazados por otros docentes acordes a los cambios que fueron dándose legalmente. De lo contrario, asistimos a un retroceso en el régimen democrático que día a día debate, juzga y ejecuta las decisiones sobre nuestra vida en común.

En conclusión, por la presente denuncio al profesor Viejobueno por su dichos discriminadores contra las personas gays, lesbianas, bisexuales, transexuales e intersexuales, por tener una consideración discriminadora contra los pueblos originarios y por promover un discurso contrario a los derechos de niños, niñas y adolescentes a tener una familia. Le pido, por tanto, que cese en sus clases de fomentar este discurso y reflexione acerca de las dañinas consecuencias de tales declaraciones.

Argentina ha cambiado. Las personas pueden armar familias diversas de forma legal, sin importar etnias, orientaciones sexuales o identidades de género. Los niños, niñas y adolescentes pueden vivir hoy en el país con más posibilidades que antes de conformar familias en igualdad de condiciones, sin priorizar el vínculo genético, ni jerarquizando los distintos modos de construir los lazos amorosos y de cuidado mutuo.

Espero que el profesor Viejobueno pueda escuchar esta campaña, sin miedo a que se lo obligue a practicar nada que vaya en contra de su visión de la vida. La idea es convivir en la diversidad, no invocar peligros en ella.

Atte.

Fabián Vera del Barco

Adhieren:

Tucumán Diverso (FALGBT), Club de Osos, ADN, ATTA.

Foto: Puny Beltrán. Besada frente a la Facultad de Derecho, 07 de Julio de 2016.

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